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María Gabriela Ruz

CORCEL

La curiosidad es mi sediento corcel insubstancial
que se desboca de su tropilla a favor de la expresión libertad
trata de calmar ansiedad nómade que lo habita
favorito entre otros, relincha, en los establos donde los suelo guardar.
Sobre él descubro un espejo de ojos tácitos
expectantes, desorbitados, enamorados, entrecerrados
con reflejos facetados.
Atrapando en mi retina cabezas de niñas besadas por el sol
campos de flores amarillas
la sutileza de la embriaguez de la infancia
sonrisas para beber como néctar
para almas rasgadas.
Mi corcel me lleva a partículas electrizadas en ciclotrones
chocando pasionalmente, ininterrumpidamente
en busca de verdades.
Tratando de romper los cristales de saberes pasados.
Anhelando el éxtasis de encontrar el cero
entre tantos numerales.
Me conduce hasta tus dedos marcados de cuerdas
tratando de encontrar el sonido más certero
a lo que afina tu alma
ida y vuelta sobre el diapasón
cosechando por instinto una textura de emoción
que cayó en un sonido
una asonancia
un recorrido
Divaga mi corcel entonces entre sabores que imagino
entre candores sin destino
entre imágenes furtivas de amores clandestinos
entre pensamientos, desatinos
Mi corcel me lleva hasta este camino
donde ahora con un guiño me despido
de TU sediento corcel insubstancial
¡Arre!


María Gabriela Ruz (1969)
Reside en Mar del Tuyú 

Marina Riga


-
Mecer los suspiros no escuchados
respiro melancolía
trenzo tristeza
Me convierto en una hembra distante,

Sus ojos oceánicos, calan.
Oigo sangre
Encuentro compañías cálidas
Juego a despertar

Toco cuerdas de un pentagrama inventado
Así me salvo
Así me meso
11 de enero 2016
Golondrinas insulsas,
con nidos invadidos por el viento
crías caídas iluminan su vuelo

Insulsas olas de un mar cyan
Quien puede desconfiar de su fuerza?

Triste compañía
débiles lagrimas
terceros no invitados

Niñez de sierras
huertas de mar
vientre vacío, luminoso de fertilidad

Quien puede dudar de su fuerza?
Insulsa migración

Migra de su origen
Migra del frio
Migra para reproducirse









-
Palacios de turquesas
Olas de sauce esconden corvinas
Lenguas de almejas que se me enredan
Tornetas alfareras los marea, giran mientras el barro espera

Cuerdas de violín, corchos de clarinetes
Ellos dos solo se miran
Sauce de olas
Ellos dos erectos, patinosos

El empuja
Ella convertida en luna de Venus
Luz de luna que ilumina su piel
Beso con sabor a mis tomates




Desilusión compañera insoportablemente inseparable
Enclavijada como cuerdas de violín,
Apreta, afixia, incomóda

Un pequeño haz de luz, ese haz de paz
Venís a poner calma
Caracola Marina
Desconfianza crees ser certera..
  








-
Hombre de lana
Araña tejedora en el mar
Puntos apenas descubiertos

Vuelan con alas de lana
Abrigan los inviernos de mar
Inquieto crecimiento familiar

Inocencia de Ulises
Ojos brillantes, nudo en la garganta
Corazón generoso

Mujer de lana
Tejedor sin agujas
Respira círculos

Polillas curiosas, quieren entrar
Ya no hay espacio para ellas
Son invitadas a seguir su vuelo

Romero y carquejas despiden su aroma
Las quieren ahuyentar

Hombre y Mujer de lana
Vuelan con alas de lana por este mar.









Me dibuja en el cuerpo un mapa
Tengo un recuerdo parecido
De una tormenta igual

El sol con lluvia
Es un mundo laberinto

Camino por el agua tibia que quedo en la sanja
Una choza de pollitos
Y ver la lluvia caer por el vidrio

Tengo el recuerdo de una tormenta igual

Late mi cabeza color rojo
Cosecho hojas de tabaco que nunca fumaré

Me siento al sol abrigada
Desprendida ya de mi pasado de niña

La cabeza sigue latiendo
como un bombeador de napas secas

Anido las riñas con ganas de romperlas
Gramiña
Migra la rama que migra
Migraña









Soy un iglú
Una pantalla me muestra un holograma de tu ser

Un globo de aire
Se cruza con las gaviotas
Que dejan sus estelas

Despertar otra vez acá
En el mar echa un iglú


Marina Riga (1978)
Nació en Río Tercero (Córdoba), reside en Mar del Tuyú 



Ruben Guerrero | poetas que pasaron por el Tuyú

Esa adrenalina del juego
que cuando es auténtico
incluye la propia muerte.
Entonces jugar. Felicidad.
Interponer el cuerpo al ritmo
de la naturaleza.
Música cósmica.
Intemperie. Lluvia fresca. Cuerpo vivo y salado
Traje de neopreno.
Subir y bajar o caer de olas grandes como edificios
Cuerpo a cuerpo.
Dos potencias naturales susceptibles de choque.

Ruben Guerrero 
en Mar del Tuyú 




Leandro Del Arco

-
Charlie Vent era relojista. No relojero, relojista. Relojista de relojes de arena. Tenía tantos métodos para contar granos de arena, como tipos de arena hay en el mundo. Uno puede ver en su museo, registros de aquellos métodos con nombres tales como "Ica" y un pequeño cálculo incomprensible, acompañado por un grano de esa región; esto repetido cientos de veces por miles de regiones. El museo es una hermosa playa donde el tiempo nada importa.  








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Hay dos ojos celeste o azules
que me persiguen
no sé cuál es el límite entre ambos
pero me siguen
cambian de mujer
de personas
incluso se hunden en los lagos del sur
y me miran
me seducen cada vez más
creo que si pudiera juntar
viento en un tarro de mermelada
sería azul o celeste
y serían ellos, siempre
dos ojos que me miran
y se vuelan cómo el viento
como una ráfaga
que mañana volverá.








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Hace un tiempo me sentía como esas murallas que resistieron, revenidas por la violencia y el viento, pero en pie. Hoy, después de tanto traqueteo, soy una roca que se liberó y va cayendo por el llano, pequeño, anónimo, muerto de risas. 


Leandro Del Arco (1981)
Nació en Lanús, reside en Mar del Tuyú 







Malena De Bianchetti


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Tuvo valor cuando denunció al verdugo. Había cambiado el doblez por enfrentar. Pudo gritar y ya no callar. Una esperanza lo sostuvo. La voz de su sangre lo llamó a la lucha. La libertad como horizonte lo calmó del nauseabundo olor del oprimido. El amor a su hija lo sobrepuso al miedo, y clamó por sus derechos.








La sombra me sigue… No sé por qué… Es suave y silenciosa, sigue mis pasos… Me busca en la profundidad de mis sueños. Me asusto, enciendo la lámpara, ella ilumina despacio mi terror nocturno y autoriza la tranquilidad de una mañana serena.


Malena De Bianchetti (1963)
Nació en Lomas de Zamora, reside en Mar del Tuyú