CABO SAN ANTONIO
Lengua de barro y arena…
Que intenta ser árbitro entre
la lucha eterna
De tus aguas salobres y
dulces…
El viento despeina las
cortaderas,
como distraído…
Mientras…
prepara la contienda…
El sol le va poniendo
un tono cobrizo a ese líquido…
Que no tiene definido su
sabor…
Sólo sabe que el Río…
viene serpenteando lento y
continuo...
Trayendo poemas Litoraleños
y
perfumes de las flores del
Ibera…
Y el sonido alegre de aquellos
guijarros
Que le regalan al pasar
sus hermanos mayores…
Uruguay y Paraná…
Para intentar descansar en
esta Bahía,
De playa tranquila…
suave y fangosa…
Para pelear día a día
con ese eterno
contrincante
Que trae entre sus olas
espumosas
El bailar de los delfines…
la fuerza de las orcas…
Y el misterio de una inmensa
profundidad…
Material fantástico de
febriles mentes
Que plasman en sus libros
los relatos más
inverosímiles
Trae en su garganta un rumor…,
una música de
caracolas…
un vaivén de vals Vienés...
También un león dormido que al
despertar...
Su rugido es temerario e
incierto…
¡Se encuentran… miden sus
fuerzas…!
Como si no se conocieran…
como una primera vez…
Y se produce el choque…
Provocando una elevación
líquida y espumosa…
A la distancia asemeja a las
bestias,
Luchando por ganar territorio…
en un ir y venir de olas,
Como un batallón…
pliega y repliega sus
soldados...
Así… hasta que el
viento…
provocador invisible de esta
lucha…
Se calma y decide un ganador…
Sólo queda en la costa…,
mezclado en entre tu
fango y la arena...
Restos…
que dan pauta que el hombre te
habita.
Cada uno tiene su sol…
Al Mar lo despierta…
Vistiéndolo de guerrero…
imitando las galas de su Dios
Con millones de diamantes…
con estrellas que le quitó a
la noche…
con lágrimas que le robó a la
Luna…
Y el Río…
Toma su Sol con infinito
cuidado,
Y como tesoro preciado...
lo guarda… en ese cofre
dorado…
El viento sopla despacio,
lo acompañan las aves…
Y las sombras van poblando esa
playa…
que se vuelve misteriosa
Recibiendo caracolas
desmayadas
y música de caireles…
Ahora vendrá la Luna…
Reina de la noche eterna,
y plateará tus aguas…
Comentaran las sirenas ,
la lucha de gladiadores…
Y se tejerán historias,
en botes de pescadores.
Mabel Noemí Rosales (1955)
Nació en Junín (Prov. de Bs. As.), reside en San Clemente del Tuyú
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