Catalina Ledesma


LOS PÁJAROS DE GENERAL LAVALLE

El tiempo es eterno cuando
cultivo las plantas y la 
espera consternada
es mi  emblema solitario…

te mandé  retazos
de versos para armar
          así por fin 
venís
y jugamos a contar
los pájaros que arrea el atardecer 
Misterio inefable
quiero con vos
Degustar
             todas las letras del abecedario










INVIERNO DEL TUYÚ


Es invierno
La basura del vecino pega gritos para que la levanten
Tal vez más suerte tenga que los nenes de la calle

Todo se arremolina, en minutos se desordena
Y el caos me invita a ronronear como gato

Pendulando en la posibilidad del sí o del no
¿Quizás la mentira traicionada vomite su verdad?
¿Quizás muchos dejen de sufrir el frío de la soledad?

Verde, ocre, marrón el paisaje
Y el humedal de la ruta regurgita entre  los       insectos
A veces soy como ellos vivo por inercia
Pero no quiero eso
Solo deseo una leve conciencia en paz con el Invisible pi,14 

Un potente anticorrosivo me cuida desde su barco por eso aunque me rompa 
 nunca me desintegro

En el invierno todo se desparrama y las cuentas se juntan atemorizando las necesidades básicas no suplidas 

Camino al colegio  todo se desvanece
Los pastizales amarillos aúllan por un último instante
La gente anda preocupada, distante
La gente se pega brazo a brazo 
O  pelean en el arcaico cinismo del iracundo

El invierno todo en su follaje nace tan bello que  da la bienvenida a nuevos relatos y no comparte la huella de calor con los que olvidan respirar bajo cero

El frío tiene su porqué
Como todas las causas de los astros y sus estelas
El frío da la sombra necesaria para destaparse rápido y ponerse el pulóver a tiempo

La meditación de este ejemplo puede ser
la conquista de las malas costumbres
Si hay escasez te doy mi abrigo
Si estás sola te ayudo en tu labor

En el mar el frío es un torbellino que te parte la cara en miles de esquirlas 
Se escucha el rugir de la marea extraordinaria
El viento aullando
El pasto molesto
El nene moqueando
El hogar humeando

Las hojas del otoño ya ni crepitan
Solo los vidrios llenos de escarcha 
Los perros se acurrucan soñando alguna vez tener más pelaje
Y los nenes se mecen a upa de sus mamás
Y el amor es para los fuertes
Y bancarse el frío fuera de la cama es honroso
Y las dosis de esperanza no habitan en los cobardes









Tan impredecible voy, por una montaña rusa de emociones
Extraña al contacto del resto
Estoy en un embudo cayendo
Al cosmos infinito de quién sabe dónde
No sé qué hago entre tanta gente
No pertenezco a ningún lado
No pierdo el control
Y no quiero un estado perfecto
Soy extraña y amo a los extraños
Esos que contás con una sola mano
Especialmente jodida ando, escapando
 Ululando entre los páramos con los frívolos
Languideciendo con los libros a mis espaldas
Desearía hablar con alguien a veces
Alguien con quien destilar toda esta mierda extraña
Alguien que abrace  mi  cariñosa soledad
No pertenezco a ningún lado
Solo a las veredas desiertas de estos pueblos marítimos
Solo a esta habitación, esa biblioteca con miles de hojas marchitas
Otra vez, con el encierro que escupe toda el ansia con su simpleza
Hay un nido en mi cabeza que me deja sola pero expectante
Extraña,la noche, extraña la luna, es mi amiga cuando nadie está
Y ya solo espero que me vengas a regalar, una sonrisa, un compartir algo 
De toda esta locura que desborda y sobra
Mi alma refulge como las olas en el invierno
Y soy una navaja que corta el aliento con la nada
El colectivo me lleva de nuevo al trabajo, y bailan con el viento las cortaderas, las calandrias
 me plantaría en el campo solo a escribir si pudiera
Y me ahogaría en tus ojos cuando me canse
Inerte, lánguida, extraña
Mi karma es no estar en ningún lado y en todos a la vez









LA ESPERA

Las lechuzas cazan por  la costa mientras
Chirría el mar su melodía circular
Te pienso
Un manojo de sentimientos cae sobre el rocío nocturno
Y como fuego de hoguera enardezco

La quietud me es una incógnita
Los faros se encienden al deambular
Y el rumbo se imanta a vos en el recíproco cielo que nos circunda

No dejo de amar
No dejo de pensar
paz
Mesura
Dios 

Caracolas tintinean bajo mis pies
Y me empapo el alma de infinito
Tu presencia de nácar me envuelve 
Palpo, busco, miro asertiva tu horizonte solar
Irradias
Tocás melodías más allá
Inmiscuís lento y espero
Sentada en el médano de mi consuelo

El vacío falaz se llena 
de ahínco y sublimación
Y el corazón timonea a sotavento
Despojando  los escombros 
Derruidos por el vendaval


Catalina Ledesma (1987)
Nació en Olivos, reside en Santa Teresita 
                        




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