Roberto José Minjolou


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Al volver de un viaje,
regresaba con alegría,
mi corazón no sabía,
habíamos sufrido un ultraje
en una forma salvaje
puente del obispo te destrozaban
las lágrimas asomaban
mas no lo podía creer
que no te volvería a ver
mis ojos no te encontraban.

Hay una historia guardada
bajo tu mole de acero
y recordarte hoy quiero
se me nubla la mirada,
fuiste parada obligada
en los días de calor,
cuando en tu pleno esplendor
mucha gente se llegaba
bajo tu sombra descansaba
contento algún pescador.

Desaparece una historia
un siglo desaparece
allá por mil nueve trece
comenzó tu trayectoria
y seguís en la memoria
de aquellos viejos Pioneros
vos nos marcaste un sendero
un buen testimonio fuiste,
y la labor que cumpliste
allá en los tiempos primeros.

Una obra de ingeniería
para resistir al tiempo
aunque sin mantenimiento
tus hierros aún resistían,
cuando las aguas venían
fuiste paso del resero
y también del camionero
que con su carga venia,
y provisiones traía
a Lavalle y los Costeros.

Patrimonio cultural
otro más que destrozaron
de vos ni rastro dejaron,
para ellos es ritual
no respetan es todo igual
yo te recuerdo y te admiro
en estos versos me inspiro,
mi emoción crece y crece
otro más que desaparece
como el boliche de Azpiro.

Con los barcos fue lo mismo
al Ana Hamburgo, desguazaron
de a pedazo lo cortaron,
con saña con cinismo
un lugar para el turismo
que también desperdiciaron,
del futuro se olvidaron
todo, todo destruimos
lo que falta es Patriotismo
por nada se preocuparon.

Y ya me estoy despidiendo
con este criollo mensaje
para todo el paisanaje
que sigamos defendiendo
nuestras pilchas luciendo
como en época pasada
y No le afloje por nada
defendamos la Cultura
la Patria con su hermosura
no puede ser avasallada.








YO TE RECUERDO GENERAL LAVALLE

Nací en pagos del Tuyú
Son estos pagos camperos
entre criollos verdaderos
y paisanos de mi flor.
Y por eso quiero hoy
reafirmar ese pasao,
costumbre que yo he heredao
que bien yo firme me aferro
y seguir ese camino
de Santos Vega y de Fierro.

Hoy me llegué a este lugar
que de chico recorrí.
Si habré andado por aquí
en bailes, fiestas camperas…
Amalaya yo pudiera
a ese tiempo regresar
y así poderme encontrar
tantos amigos queridos
Algunos que ya se han ido
y nunca podré olvidar.

Yo te recuerdo Lavalle,
cuna de la tradición,
con tus calles de tierra
y tu poca iluminación.
Me golpetea el corazón
y recordarte hoy quiero.
Tantos criollos verdaderos,
que por tus calles pasaron

Cierro los ojos y te veo
Almacén viejo de Abdala
atendido por el Tono
todo se solucionaba.
Panadería Santoro,
Herrería de Barcala,
también Pascualito Aldi
cuando el pelo, te cortaba
y en el boliche Bonomi
el Gaucho del Sur recitaba.

Me veo entrando a Lavalle
con choclos, sandías, zapallos,
con mi abuelo Don Musante
que sentao en el pescante
apurando al cadenero.
Viejos criollos que supieron
nuestra tierra trabajar
con vientos, lluvias heladas
¡Qué vida sacrificada
de aquellos viejos pioneros!

De aquellos tiempos que se fueron
hoy evoca mi memoria
fueron parte de la historia
y de nuestra tradición.
Tal vez desde algún rincón
seguro nos están mirando
Ariel Ramírez recitando,
payando Cacho Echeverría
Gente que de esto sabía
y nunca los he de olvidar

Bueno, me via´despedir
Disculpen si he molestao
Lavalle te he recordao
y es porque tanto te quiero
Vos que acunaste en tu seno
a todos esos inmigrantes
sos digna representante
de nuestra raza campera
Y por eso a mi manera
yo los quise homenajear.








DEL CANGREJAL A LAS VEGAS

                            s/ relato de Guillermo Aguirrezabala


Esta es la historia del vasco
que quiso triunfar, un día.
Y como empezó la cosa,
peleando, era lo que más sabía.
Pelear arriba de un ring
y pelear siempre a la vida,
ésta si que salió dura
con victorias y caídas.
Siempre tiró para adelante
y es muy dura la porfía.
Si cuando estuvo en el suelo
espero la mano amiga
que ayudara a levantarse
ya que solo no podía.
Miraron para otro lado
hicieron que no sabían.
Después dicen que es loco
y que te pelea enseguida.
Como querés que él aguante
ésta tortura continua.
Si lo buscas lo encontrás
y agarrate Catalina.
Se hacen los que no lo ven
los que antes lo aplaudían
y a los que le dio una mano
hoy se la dejan tendida.
Si te he visto no me acuerdo
cosa que el vasco no haría
porque es hombre agradecido.
Eso aprendió de la vida
a querer y a respetar,
a ser gaucho, cosa linda.
Del cangrejal a las Vegas
está lejos compañero
pero Guillermo llegó.
Puño, coraje y esmero
y nos llenamos de orgullo.
Verlo pelear, cuánta hombría
y todo el mundo decía
“este vasco es mi amigo
yo dije que llegaría”.
Lo traiciona la salud
y es muy grande la caída
No sabe lo que tiene
y así se pasan los días
Es como pelear con algo
que te golpea y no lo ves.
Vos me entendés compañero.
Y allí lo dejaron solo
como el día de la pelea.
Esta sí que salió dura
duelen los golpes bajos.
Duelen los golpes arriba.
Pero ha de seguir peleando
como hizo toda la vida
por su dignidad y hombría
porque así se lo enseñaron.
No es nada fácil la vida
y él ha de seguir luchando
por el resto de sus días.








RECORDANDO A MAXIMO ROSAS

Para vos Máximo Rosas
bravo jinete Argentino
que transitaste caminos
sobre el lomo de los fletes
me via meter en un brete
pues te quiero homenajear.
El pueblo te ha de llorar
al saber de tu partida.
Te fuiste de esta vida
y hoy nos queda un gran dolor
tantos premios que ganaste
recorriendo mi Argentina
y hoy mi mente se ilumina
pa´recordarte paisano.
Hoy te lloran tus hermanos
los jinetes de mi tierra
los campos de jineteadas
tus perros, tus caballadas.
Compañeros de horas largas
en esas duras jornadas.

Fue allá en la estancia de Luisa
a donde vos trabajabas.
Muy cerca allí estaba
la Laura y la Mascota
son estancias que en tu boca
escuchamos mencionar
y fue por ese lugar
que tantas veces recorriste
fuiste a buscar un ternero
y la vida vos perdiste.

Fue al pasar esa laguna
que tantas veces cruzaste,
quizás fue que te confiaste
o fue el destino cruel.
Te cabecea tu caballo
y caíste desmayao.
Es el destino marcao
que tenemos los humanos.
Cae al agua y muere ahogado
este grandioso paisano

Por todos fuiste querido
por humilde y compañero
gran jinete, gran bastero
tanto nos representaste.
Al bagual vos lo montaste
con la grupa o de las clinas.
Viejas costumbres Argentinas
que demostraste orgulloso
y montaste cualquier potro
desconocido o famoso.

Quizás desde alguna estrella
Máximo nos está mirando.
Tal vez estás jineteando
por esos campos de Dios.
Seguro que se encontró
con algún otro jinete
y atraquen el zorro al palo
para volverlo a montar,
y de esa brava topada
otra vez vuelva a ganar.
Bueno hermano me despido
ya nos vamos a encontrar,
yo via querer florear
como lo hice otras veces
Máximo tu nombre crece
de uno a otro confín
de todos en la memoria
defensor de nuestras cosas.
Siempre estarás con nosotros
Paisano Máximo Rosas.


Roberto José Minjolou (1953)
Nació y reside en Mar de Ajó.   



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