VIENTO SUR
Las olas se desprendieron en espumas que ahora sobrevolaban la
arena a la velocidad viento sur. Dos gaviotas resistían aferradas con sus patas
a la superficie arenosa que se dejaba desgarrar por ese soplo intempestivo que
llegaba del fondo del mar.
LLUEVE
SOBRE EL BANCO DE NIEBLA
Llueve
sobre el banco de niebla. No veo el mar.
Llueve.
Los verdes reverdecen y se enjuagan los limones.
Me
acuerdo de vos con la pureza del agua.
Creo
que alguna vez nos dolimos: voy a sacar mis palabras desde ahí.
Era
todavía el tiempo en el que no me habías entendido y aún no te encontrabas.
No
te bancabas mi libertad y dejaste que te afectara.
Mezclaste
tus dudas existenciales con un alma del aire.
Pretendiste,
quisiste, odiaste, viniste y te alejaste.
Yo
ajena a todo eso, solo quería saber qué había pasado con tu alegría.
Con
el correr de los años, te descubro, te pido menos, te quiero más.
A mí
me gustó una vez que me escribiste algo sobre la vida,
Sus
hilos y nosotros dos jugando.
Hay
muchas cosas que no tengo ni idea si soy o si quiero ser.
Hay
una que asumí hace no mucho y con gran parte de tu ayuda:
Ser
libre como un niño –adultamente aniñada-.
Aquel
verano había sido un antes y un después.
Había
conocido almas que viajarán conmigo también en esta vida.
Y
vos ahí tan santadito, tan chiquitito,
Era
más grande tu sonrisa que todo lo que podías entender.
Cae
la lluvia y hoy va a ser todo el día así.
Vos
no sos casualidad, ni vos ni nadie.
¿Lloverá
en tu ciudad también?
¡Cómo
brillan los limones! Brillos de baba de caracol.
Quiero
verte pronto por mis playas,
Podríamos
remontar un barrilete.
EL CAMPO ESTABA LLOVIDO
El campo estaba llovido, se le apagaron los amarillos y el cielo
gris se desarmó como las gotas a través del vidrio.
El gato tomaba el agua de mi vaso mientras esfumé su cara en el humo de mi eterno cigarrillo.
Las plantas bailaban de felicidad bajo el llanto de ese cielo, mientras mi alma se secaba junto al calor del fuego, reprimiendo mis ansias en otra taza de té.
Quise encontrarme en algún punto de este mapa y no logré ver más allá entre tanta gente.
Quise meterme en mi adentro y todo estaba cerrado, no me pude encontrar.
Busqué bajo las sábanas usadas, busqué en el té que se enfriaba, busqué dentro y fuera de la casa y solo hallé un grito que me quemaba.
Y como un ave volando con dificultad bajo la lluvia, raspando alas contra la ventana, desesperada por entrar, me vi… observando con agónica mirada su trunco vuelo.
Temiendo caer en las garras del gato, aterrada como un gusano que no confía en que algún día dejará su capullo para volar en mariposa.
El gato tomaba el agua de mi vaso mientras esfumé su cara en el humo de mi eterno cigarrillo.
Las plantas bailaban de felicidad bajo el llanto de ese cielo, mientras mi alma se secaba junto al calor del fuego, reprimiendo mis ansias en otra taza de té.
Quise encontrarme en algún punto de este mapa y no logré ver más allá entre tanta gente.
Quise meterme en mi adentro y todo estaba cerrado, no me pude encontrar.
Busqué bajo las sábanas usadas, busqué en el té que se enfriaba, busqué dentro y fuera de la casa y solo hallé un grito que me quemaba.
Y como un ave volando con dificultad bajo la lluvia, raspando alas contra la ventana, desesperada por entrar, me vi… observando con agónica mirada su trunco vuelo.
Temiendo caer en las garras del gato, aterrada como un gusano que no confía en que algún día dejará su capullo para volar en mariposa.
NO ES QUE NO QUIERA QUERER
No es que no quiera querer pero viene a
invadirme el domingo con sus tardes,
la radio oscura y dura, el perro que ya no espera, una lluvia que desarma montañas.
la radio oscura y dura, el perro que ya no espera, una lluvia que desarma montañas.
No es que no quiera querer pero es que hoy me
desperté viéndote,
te arropé, un beso en la frente y me alejé.
No es q ya no te quiera, pero el día pasa y va y ahí va uno más: ¿cuenta atrás…o adelante?
te arropé, un beso en la frente y me alejé.
No es q ya no te quiera, pero el día pasa y va y ahí va uno más: ¿cuenta atrás…o adelante?
No es que no quiera aceptar que el amor está
y que no se acaba
este fuerte viento que viene del mar y no me trae nada,
ese caracol que, en la repisa en silencio quedó desde aquellos años
ya no guarda el ruido ni la melodía de la mar estanca.
este fuerte viento que viene del mar y no me trae nada,
ese caracol que, en la repisa en silencio quedó desde aquellos años
ya no guarda el ruido ni la melodía de la mar estanca.
¿Cuánto más podría quedarme mirando sin
decirte nada?
en este día que no tiene nombre pero sabe a lunes por la madrugada
Desayunos de agua verde y nada para alimentar el cuerpo
que la hora pasa junto con la vida y se nos hace tarde para llegar a mañana
No es q no quiera querer pero a veces quiero caer, y dejar mi cuerpo flotando
solo a la deriva de algún viento que venga liviano para aguantar mi peso.
en este día que no tiene nombre pero sabe a lunes por la madrugada
Desayunos de agua verde y nada para alimentar el cuerpo
que la hora pasa junto con la vida y se nos hace tarde para llegar a mañana
No es q no quiera querer pero a veces quiero caer, y dejar mi cuerpo flotando
solo a la deriva de algún viento que venga liviano para aguantar mi peso.
Duele verte crecer, duele ver cómo pasa, el tiempo que como tiempo no es nada
pero nos marca los minutos hasta en la cara.
No es que no quiera saber, pero duele el entender que uno es solo uno.
Ahí estamos vos y yo…aún te miro y no es que no quiera que despiertes, pero me gusta verte dormir: tu cara neutralmente descansada, tus ojos sin oportunidad de desnudarse.
No es q no quiera verlos, pero disfruto esto: mi espacio de observación de lo que existe sin que vos lo sepas.
Me hago a un lado, preparo el desayuno y espero.
No es q no quiera querer, pero no puedo
perderme por nada del mundo el amanecer de tus ojos
No es que no me enrede, solo doy vueltas soltando palabras que el tiempo va acomodando
como ese caracol que paso años bajo el velador olvidando las olas, dejando caer historias
No es que no me enrede, solo doy vueltas soltando palabras que el tiempo va acomodando
como ese caracol que paso años bajo el velador olvidando las olas, dejando caer historias
Querer no lo es todo pero dicen por ahí, que
si algo no podemos solo es porque no queremos
Yo te dije tantas veces que la vida no era fácil.
Yo te dije tantas veces que la vida no era fácil.
Yo te dije q no es q no quiera querer, solo
es que no se si quiero.
Mariazul Franco (1986)
Nació en Vicente López, reside en Santa Teresita
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