Mariazul Franco


VIENTO SUR

Las olas se desprendieron en espumas que ahora sobrevolaban la arena a la velocidad viento sur. Dos gaviotas resistían aferradas con sus patas a la superficie arenosa que se dejaba desgarrar por ese soplo intempestivo que llegaba del fondo del mar.








LLUEVE SOBRE EL BANCO DE NIEBLA

Llueve sobre el banco de niebla. No veo el mar.
Llueve. Los verdes reverdecen y se enjuagan los limones.
Me acuerdo de vos con la pureza del agua.
Creo que alguna vez nos dolimos: voy a sacar mis palabras desde ahí.
Era todavía el tiempo en el que no me habías entendido y aún no te encontrabas.
No te bancabas mi libertad y dejaste que te afectara.
Mezclaste tus dudas existenciales con un alma del aire.
Pretendiste, quisiste, odiaste, viniste y te alejaste.
Yo ajena a todo eso, solo quería saber qué había pasado con tu alegría.
Con el correr de los años, te descubro, te pido menos, te quiero más.
A mí me gustó una vez que me escribiste algo sobre la vida,
Sus hilos y nosotros dos jugando.
Hay muchas cosas que no tengo ni idea si soy o si quiero ser.
Hay una que asumí hace no mucho y con gran parte de tu ayuda:
Ser libre como un niño –adultamente aniñada-.
Aquel verano había sido un antes y un después.
Había conocido almas que viajarán conmigo también en esta vida.
Y vos ahí tan santadito, tan chiquitito,
Era más grande tu sonrisa que todo lo que podías entender.
Cae la lluvia y hoy va a ser todo el día así.
Vos no sos casualidad, ni vos ni nadie.
¿Lloverá en tu ciudad también?
¡Cómo brillan los limones! Brillos de baba de caracol.
Quiero verte pronto por mis playas,
Podríamos remontar un barrilete.








EL CAMPO ESTABA LLOVIDO

El campo estaba llovido, se le apagaron los amarillos y el cielo gris se desarmó como las gotas a través del vidrio.
El gato tomaba el agua de mi vaso mientras esfumé su cara en el humo de mi eterno cigarrillo.
Las plantas bailaban de felicidad bajo el llanto de ese cielo, mientras mi alma se secaba junto al calor del fuego, reprimiendo mis ansias en otra taza de té.
Quise encontrarme en algún punto de este mapa y no logré ver más allá entre tanta gente.
Quise meterme en mi adentro y todo estaba cerrado, no me pude encontrar.
Busqué bajo las sábanas usadas, busqué en el té que se enfriaba, busqué dentro y fuera de la casa y solo hallé un grito que me quemaba.
Y como un ave volando con dificultad bajo la lluvia, raspando alas contra la ventana, desesperada por entrar, me vi… observando con agónica mirada su trunco vuelo.
Temiendo caer en las garras del gato, aterrada como un gusano que no confía en que algún día dejará su capullo para volar en mariposa.








NO ES QUE NO QUIERA QUERER

No es que no quiera querer pero viene a invadirme el domingo con sus tardes,
la radio oscura y dura, el perro que ya no espera, una lluvia que desarma montañas.
No es que no quiera querer pero es que hoy me desperté viéndote,
te arropé, un beso en la frente y me alejé.
No es q ya no te quiera, pero el día pasa y va y ahí va uno más: ¿cuenta atrás…o adelante?
No es que no quiera aceptar que el amor está y que no se acaba              
este fuerte viento que viene del mar y no me trae nada,
ese caracol que, en la repisa en silencio quedó desde aquellos años
ya no guarda el ruido ni la melodía de la mar estanca.
¿Cuánto más podría quedarme mirando sin decirte nada?
en este día que no tiene nombre pero sabe a lunes por la madrugada

Desayunos de agua verde y nada para alimentar el cuerpo
que la hora pasa junto con la vida y se nos hace tarde para llegar a mañana

No es q no quiera querer pero a veces quiero caer,  y dejar mi cuerpo flotando
solo a la deriva de algún viento que venga liviano para aguantar mi peso.

Duele verte crecer, duele ver cómo pasa, el tiempo que como tiempo no es nada
pero nos marca los minutos hasta en la cara.

No es que no quiera saber, pero duele el entender que uno es solo uno.
Ahí estamos vos y yo…aún te miro y no es que no quiera que despiertes, pero me gusta verte dormir: tu cara neutralmente descansada, tus ojos sin oportunidad de desnudarse.
No es q no quiera verlos, pero disfruto esto: mi espacio de observación de lo que existe sin que vos lo sepas.
Me hago a un lado, preparo el desayuno y espero.
No es q no quiera querer, pero no puedo perderme por nada del mundo el amanecer de tus ojos
No es que no me enrede, solo doy vueltas soltando palabras que el tiempo va acomodando
como ese caracol que paso años bajo el velador olvidando las olas, dejando caer historias
Querer no lo es todo pero dicen por ahí, que si algo no podemos solo es porque no queremos
Yo te dije tantas veces que la vida no era fácil.
Yo te dije q no es q no quiera querer, solo es que no se si quiero.


Mariazul Franco (1986)
Nació en Vicente López, reside en Santa Teresita 
 







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