VERTICAL ESTRUCTURA
Vertical estructura de las
costas,
fiel custodio en el rumbo de
los barcos.
Sobre dunas o rocas, cual
coloso,
con su antorcha de luz emerge
el faro.
Ronda aquel ancestral de
Alejandría
con memorias de histórico
pasado;
bucaneros, piratas de los
mares,
fabulosas sirenas y milagros.
En enhiesta presencia, surge
altivo,
junto al mar, orgulloso y
encumbrado.
Su fanal aprisiona los
misterios
de la eterna aventura de los
años.
De navíos pesqueros, norte
fijo,
y un servicio vital en el
destajo
de sufridos obreros mar
adentro,
con ausencia nocturna de los
astros.
Abanican su altura las
gaviotas,
y las nieblas lo envuelven con
su manto.
¿Cuál sería la suerte de las
naves
sin el guiño que orienta desde
el faro?.
Semejante al que guía en las
tinieblas
a las naves que buscan un
amparo,
hay un rayo de luz en la
distancia
en el rumbo de vida del
cristiano.
Es la tea sublime
del creyente
en la senda que Cristo le ha
marcado.
Destellante mensaje que
ilumina;
esperanza de un mundo digno y grato.
FUENTE DE
ESPERANZA
(Guaroj)
Oye habitante del mundo,
tus pretensiones levanta,
piensa siempre en positivo,
no claudiques en tu marcha.
A las piedras del camino
hay que saber esquivarlas.
La vida es tan sólo un sueño
que de ambiciones se embriaga.
Oye habitante del mundo
no claudiques en tu marcha.
Un manantial de riqueza
con su torrente en cascada,
en vaticinio de paz
brota de una fuente blanca.
Por eso, hermano medita,
tus sentimientos exalta,
que no está todo perdido
y que el bienestar aguarda.
Un manantial de riqueza
brota de una fuente blanca.
Es la inocencia del niño
que asoma su vida clara;
para el futuro del mundo
una fuente de esperanza.
Hay una luz que ilumina
desde la profunda entraña,
y que llega con su acción
más allá de las palabras.
Es la inocencia del niño
una fuente de esperanza.
ELOGIO DEL VINO
Desde tiempos remotos
ensalzado
con el canto poético de
Homero.
Vegetal ambrosía, que la
tierra
en cultivo entregó; rojo
fermento.
En misterios de uvas y
trapiches
anda el duende del vino
compañero,
con su ronda de mitos y
leyendas
de placeres, de noches y de
sueños.
Compartido beber, savia
de vides
que cautiva las almas con su
fuego;
alegría que estalla en cada
sorbo,
exquisito sabor en grado
excelso.
Una copa de vino y un poema;
vigorizan la mente; luz y
verbo,
y en la mesa que une cada día
son esencia vital del
alimento.
En el zumo que atrae con su
fragancia
madurado en las viñas, sol y
enero,
un latido en las venas, fuerza
y grito,
con el dulce elixir que
absorbe el cuerpo.
En el choque ritual de los
cristales
hay un brindis de augurios y
deseos.
Situación especial que brinda
el vino
con un canto feliz en el
resuello.
LA PLAZA DE MI PUEBLO
Primitiva mensura del poblado
verde pampa del sur, cerril
terreno.
Un proyecto de plaza, talas,
bruscas,
y en su entorno el juzgado,
escuela, templo.
Laberinto de angostas
diagonales,
bocarada de oxígeno
en mi pueblo.
Con aromas de tilos
y de rosas ,
entre bronces que exaltan los
recuerdos.
En la quietud de tibia
primavera
bajo la llama azul de limpio
cielo,
hasta Borges, con diálogos y
rimas,
disfrutó de sus bancos de
sosiego.
Escenarios de épicas
historias,
de protestas, de citas y de
encuentros.
Devoción en los
himnos inmortales
con la patria viviendo sus
festejos.
En las horas que amparan los
ocasos
y la luna derrama sus
destellos,
hay miradas de asedios y de
entregas
en un marco de idilios y de
sueños.
Es la plaza baluarte que
memora
a un bizarro soldado y fiel
guerrero,
que en un grito de osada
rebeldía
con valor entregó su ardiente
pecho.
Un acorde de bandas musicales,
proverbial diversión, “vuelta
del perro”.
Tradición extinguida, viejo
rito,
ceremonia borrada por el
tiempo.
Pintorescos y humildes
personajes,
“Anyulín”, “Rosalía”, “Firpo”,
“Cleto”.
Fueron parte viviente de la
plaza,
y hoy regresan en duendes con
sus gestos.
Sobre un palco, políticos,
discursos,
y hay promesas de planes y
proyectos.
En la iglesia, tañidos de
campanas
que demandan lealtad y
cumplimiento.
Qué belleza sin par, fuentes,
palmeras,
y la augusta pirámide en su
centro.
Hoy elevo mi voz para
cantarle.
¡Loor para la plaza de mi
pueblo!.
Juan Carlos Pirali (1940)
Nació y reside en Dolores
Transcurrió bastante tiempo en San Clemente del Tuyú
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