Juan Carlos Pirali


VERTICAL ESTRUCTURA

Vertical estructura de las costas,
fiel custodio en el rumbo de los barcos.
Sobre dunas o rocas, cual coloso,
con su antorcha de luz emerge el faro.
Ronda aquel ancestral de Alejandría
con memorias de histórico pasado;
bucaneros, piratas de los mares,
fabulosas sirenas y milagros.
En enhiesta presencia, surge altivo,
junto al mar, orgulloso y encumbrado.
Su fanal aprisiona los misterios
de la eterna aventura de los años.
De navíos pesqueros, norte fijo,
y un servicio vital en el destajo
de sufridos obreros mar adentro,
con ausencia nocturna de los astros.
Abanican su altura las gaviotas,
y las nieblas lo envuelven con su manto.
¿Cuál sería la suerte de las naves
sin el guiño que orienta desde el faro?.
Semejante al que guía en las tinieblas
a las naves que buscan un amparo,
hay un rayo de luz en la distancia
en el rumbo de vida del cristiano.
Es la tea  sublime del  creyente
en la senda que Cristo le ha marcado.
Destellante mensaje que ilumina;
esperanza de un mundo digno y grato.
                                                                    







FUENTE DE ESPERANZA     
                                     (Guaroj)
Oye habitante del mundo,
tus pretensiones levanta,
piensa siempre en positivo,
no claudiques en tu marcha.
A las piedras del camino
hay que saber esquivarlas.
La vida es tan sólo un sueño
que de ambiciones se embriaga.
Oye habitante del mundo
no claudiques en tu marcha.

Un manantial de riqueza
con su torrente en cascada,
en vaticinio de paz
brota de una fuente blanca.
Por eso, hermano medita,
tus sentimientos exalta,
que no está todo perdido
y que el bienestar aguarda.
Un manantial de riqueza
brota de una fuente blanca.

Es la inocencia del niño
que asoma su vida clara;
para el futuro del mundo
una fuente de esperanza.
Hay una luz que ilumina
desde la profunda entraña,
y que llega con su acción
más allá de las palabras.
Es la inocencia del niño
una fuente de esperanza.








ELOGIO DEL VINO

Desde tiempos remotos ensalzado
con el canto poético de Homero.
Vegetal ambrosía, que la tierra
en cultivo entregó; rojo fermento.
En misterios de uvas y trapiches
anda el duende del vino compañero,
con su ronda de mitos y leyendas
de placeres, de noches y de sueños.
Compartido beber, savia de  vides
que cautiva las almas con su fuego;
alegría que estalla en cada sorbo,
exquisito sabor en grado excelso.
Una copa de vino y un poema;
vigorizan la mente; luz y verbo,
y en la mesa que une cada día
son esencia vital del alimento.
En el zumo que atrae con su fragancia
madurado en las viñas, sol y enero,
un latido en las venas, fuerza y grito,
con el dulce elixir que absorbe el cuerpo.
En el choque ritual de los cristales
hay un brindis de augurios y deseos.
Situación especial que brinda el vino
con un canto feliz en el resuello.
                    







LA PLAZA DE MI PUEBLO

Primitiva mensura del poblado
verde pampa del sur, cerril terreno.
Un proyecto de plaza, talas, bruscas,
y en su entorno el juzgado, escuela, templo.
Laberinto de angostas diagonales,
bocarada de oxígeno en  mi pueblo.
Con aromas de tilos y   de  rosas ,
entre bronces que exaltan los recuerdos.
En la quietud de tibia primavera
bajo la llama azul de limpio cielo,
hasta Borges, con diálogos y rimas,
disfrutó de sus bancos de sosiego.
Escenarios de épicas historias,
de protestas, de citas y de encuentros.
Devoción  en los himnos inmortales
con la patria viviendo sus festejos.
En las horas que amparan los ocasos
y la luna derrama sus destellos,
hay miradas de asedios y de entregas
en un marco de idilios y de sueños.
Es la plaza baluarte que memora
a un bizarro soldado y fiel guerrero,
que en un grito de osada rebeldía
con valor entregó su ardiente pecho.
Un acorde de bandas musicales,
proverbial diversión, “vuelta del perro”.
Tradición extinguida, viejo rito,
ceremonia borrada por el tiempo.
Pintorescos y humildes personajes,
“Anyulín”, “Rosalía”, “Firpo”, “Cleto”.
Fueron parte viviente de la plaza,
y hoy regresan en duendes con sus gestos.
Sobre un palco, políticos, discursos,
y hay promesas de planes y proyectos.
En la iglesia, tañidos de campanas
que demandan lealtad y cumplimiento.
Qué belleza sin par, fuentes, palmeras,
y la augusta pirámide en su centro.
Hoy elevo mi voz para cantarle.
¡Loor para la plaza de mi pueblo!.


Juan Carlos Pirali (1940)
Nació y reside en Dolores
Transcurrió bastante tiempo en San Clemente del Tuyú 


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