ESPUMA DE TIEMPO
Burbujas blancas estallan en el acantilado
la piedra las abriga con sus brazos milenarios
latiendo con su ritmo de eterno rito.
El tiempo es un juguete de humano invento
muestra prepotente de un poder inexistente.
El acantilado conoce el tiempo auténtico
de sales y espumas dibujando su contorno,
abriendo bocas diminutas de misterio
en su aparente monolítica fuerza.
Unas manos acarician la piedra rugosa
la espuma salada las cubre, por un
instante el tiempo auténtico roza
al desorientado y crédulo humano,
solo un instante como un beso
robado a una esfinge remota de Gize.
CONFIDENTE MAR
Murmullo luminoso de eterna mecedora,
glóbulos sutiles de espuma que lamen la
arena,
humor de tormenta, humor de verde manto
que cobija.
Confidente perfecto, soñamos juntos un
despertar
de caracolas.
ÚNICO
Aguas solas, jamás surcadas por navío
alguno,
quietas por milenios, ignorantes de peces
y brazadas humanas.
Tendidas en la profundidad de la caverna,
bajo desmesurado peso lítico.
Aguas únicas que no conocerán la herida
de una piedra en su superficie.
Aguas eternas, guardadas en inexpugnable
cofre, como una joya universal.
Estela Jeanneret (1953)

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