OTREDADES
Me veo sentado en ese sillón
leyendo un gastado libro
de hojas cuarteadas
o garabateando palabras estériles
en un papel de tiempo sepiado
pero ni es leído ese libro por mi
ni son mis torpes manos
las que escriben
no me reconozco
solo me percato de ese pellejo
de piel que solía ser yo
Me observo caminando
por una extensa playa
rodeado de oscuras gaviotas
o por callejas húmedas
tachonada de hojas muertas
de un invierno apesadumbrado
pero no soy yo el caminante
es otro a quien – y nuevamente -
no reconozco
¿Dónde nace esta sensación
esta conspiración de otredades,
este verme habitar lugares
de los que no soy pertenecido
en dónde jamás estuve ni estaré?
Y aquí - así - estoy
mirándome desde algún otro lugar
del cual no sé como volver.
*Este poema "Otredades" fue
seleccionado para el libro "La sed del Agua" de Editorial Dunken
MAÑANA FRENTE A UN ESPEJO
Te observo
cada minúscula mañana
detrás del espejo
cuando despertas
escucho
como tus manos
musicalizan
el agua del grifo
al dejarla
caer
sobre tu rostro
perfecto
espantando
suavemente
los restos
de pequeñas pesadillas
y apartando
algún sueño luminoso
que se resiste
en el borde exacto
de tus párpados
Te observo
cada lenta mañana
detrás del espejo
como te observas
preguntándote
con una sola
mirada
mirándome
por ese nuevo día
igual
y distinto
a todos
los demás
días tuyos
mientras una
lagrimita
recorre
las suaves aristas
de tu pómulo
y se pierde
en la comisura
de la caja secreta
de tus besos
Te observo
frente al espejo
mirándome
mirándote
detrás
de las oscuras
horas
de todas las horas
de cada una
de mis
minúsculas mañanas
*Este poema lo seleccionó Dunken para
su compilación "Iluminados por el amor"
SILENCIO
“Aunque es tarde, es noche
y tú no puedes.
Canta como si nada pasara
Nada Pasa”
Alejandra Pizarnik
El silencio se cuela
por esa mínima hendija
de la puerta aun cerrada
que todo lo cubre
con esa viscosidad pegajosa
que todo silencio posee
Deseo escuchar su voz
Más… necesito imperiosamente
escucharla
pausada, inquietante
casi musical
seductora
aunque no resida
seducción alguna en ella
tan necesaria
como el aire en mis pulmones
como la oscura sangre
que por mis venas viaja
como los sueños
que se acurrucan
en el borde más arrugado
de mi almohada
Pero no…
pronto descubro
que deseo y necesidad
es pura creación
de ese silencio viscoso
y pegajoso
que todo silencio posee
y que todo lo cubre
que se cuela
por esa mínima hendija
de la puerta
aun cerrada
TRES HORAS ANTES DEL ALBA
Por momentos
cada vez más asiduos
tres horas antes del alba
un impulso visceral
dominado por estos
mis arcanos demonios
recién venidos
me invita
con una dicotomía perversa
y no poco de ingenuidad
a no escribir más
estas temblorosas
y reiterativas seguidillas
de palabras inconexas
¿Para qué?
me musitan al oído
esas mismas entrañas
¿o demonios?
ya tus palabras
no enamoran a nadie
-me dicen-
ya esos breves signos
son pura entelequia
que anónima mujer alguna
en ellas se detiene
ni detendrá a degustarlas
como lo que son
escaras ardidas
de un alma noctámbula
e insomne
gritos casi mudos
de sumatoria algebraica
de frustrados
deseos y sueños
¿quién de Ellas dará cuenta?
Aun así
por ese atavismo compulsivo
y oligofrénico de la ternura
continúo escribiendo estas temblorosas
y reiterativas seguidillas
de palabras inconexas
sabiendo de ante mano
qué sólo recibirá como respuesta
el más puro y absoluto silencio
que reverbera
como un trueno
en este costado mío
todavía vacío
pero todavía inquieto.
Daniel "Tato" Treinta (1950)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario