ESCRIBIENDO ESCRIBI
Me senté a escribir, escribiendo
lo que tu cuerpo en mi escribía.
Fue tu voz, la musa inspiradora.
Y en el pentagrama de la noche
se fueron juntando negras y corcheas,
que jugaban entre mi pelo
cuando susurrabas “te quiero”
Fueron tus paréntesis
cubriendo mis senos,
mientras entre comillas
sentía en mi piel tu aliento.
En puntos suspensivos
se transformaron tus dedos
describiendo curvas de fuego.
Abriste un interrogante
al llegar al centro de mi cuerpo,
preguntando si es pecado lo nuestro.
Respondí con mayúsculas
que era AMOR, sólo eso.
Trepaste por mis formas y en un hondo
suspiro
que te arrancaba hasta la vida
pusiste el punto final a mis versos.
QUE HERMOSO SERÍA
Qué hermoso sería
Volar como una gaviota,
Libre,
Sobre la inmensidad del mar.
Libertad,
Estás muy dentro de mí.
Temo que veas la luz.
Mis sentimientos
No se animan a fluir.
Qué hermoso sería
Levantar vuelo.
Más allá de las nubes,
Planear, arrastrada por el viento.
Caer en picada,
Rozar el mar y
Volver a elevarse
Hacia el infinito.
Qué hermoso sería
Ser Yo.
Tan sólo por un instante
Ser yo.
Dar a quien lo desee,
Expresar los sentimientos,
Pensar en voz alta,
Sin importar lo que el mundo cuestione.
SER MADRE
Amaneció con Sol,
Aunque era mayo.
Llovía y hacía frío.
Era un sol pequeñito,
Irradiaba calor,
Iluminaba mi vida
¡Era mío!
Ya no importaba
Si era invierno
Si llovía o hacía frío.
Había nacido un Sol
Y ese sol era mío.
Han pasado los años
Mi Sol ha crecido.
No importa la distancia
Él siempre está conmigo.
Hoy es un sol grande
Pero ya no es sólo mío,
Con el mundo
Lo he compartido.
UN SUEÑO
Compartiendo sueños
Un día emigraron.
Cruzaron el ancho mar.
Proyectaron un futuro
Con muchas ilusiones,
Contra toda realidad.
Quizás a ti te soñaron.
Juntos trabajaron
Matizando sus días
Con mucho orden
Y un poco de amor.
Con mucha moral
Y un poco de buenas costumbres.
Quizás a mi me pensaron.
Disciplina,
Límites.
Roles definidos
Autoridad respetada.
Las palabras justas
Y un gesto de amor medido.
Quizás juntos, nos proyectaron.
Por única cultura,
Su filosofía de vida.
Sembraron la tierra,
Y a la distancia
Con orgullo vieron
Florecer sus sueños.
Quizás fuimos un sueño de amor.
A LOS CARREROS DE MI PUEBLO
VIEJO CARRERO
Personaje amado y a veces cuestionado,
Hoy a ti te llegó el día
De ser homenajeado.
Nunca lo pensaste, verdad?
Nunca imaginaste que un día reconocieran
tu labor.
Nunca nadie te enseñó este oficio.
Tampoco hubo quien te diera un “DIPLOMA DE
CARRERO”
Es más, tal vez hoy, hasta te quedes en
silencio
Cuando alguien te pregunte
¿Cuál es tu oficio? ¿De qué trabajas?
QUERIDO CARRERO
Hoy te hacen un homenaje y te lo mereces.
Levanta tu frente e hincha tu pecho,
Humildemente pero con orgullo,
Porque estos caminos son testigos,
De tantos sacrificios, de tanta lucha;
De tu solidaridad y tu trayectoria,
Tú también fuiste pionero.
VIEJO CARRERO
Que transportabas arena y conchilla,
Que llevaste los chicos al colegio.
Que cuando llegaban los turistas vestías
de fiesta tu carro
Y poniéndote tus mejores ropas hacías de
quía de turismo.
Les contabas del faro y la bahía,
Les hablabas del BARCO HUNDIDO;
Y si el viaje se hacía largo
Le relatabas la historia de Santos Vega y
su última payada.
QUERIDO CARRERO
Cuántas veces habrás sido “el salvador”
Llevando a un vecino enfermo a curar.
Quizás alguna vez también fuiste
El que acompañó al amigo, a su última
morada.
No hay días sin ti, desde que nació el
pueblo.
Han pasado muchos años, tu sacrificio, tu
lucha
Y tu solidaridad siguen aún.
Ya no transportas turistas, ni vistes tu
carro de fiesta
Ya no recoges los niños para ir al
colegio,
Pero VIEJO Y QUERIDO CARRERO
Aún sigues siendo un personaje,
A veces amado, a veces cuestionado.
CAUTIVA
Playa, médanos y mar.
Amanecer o atardecer, da igual.
Arenas desoladas
Bajo un cielo gris de otoño.
Silencio entre una ola y otra ola,
Suspenso,
Más silencio,
Y nuevamente rompe el movimiento.
Sola, inmóvil, cautiva
Miro el universo:
Tan omnipotente, tan supremo.
Tan protegida, pero tan sola.
Siento sus pasos
Cerca de mi cuerpo,
Aunque se que no estas.
Tanto anduve yo contigo,
Que es imposible verme sin ti.
Siempre juntos,
Bajo los mismos cielos,
Que la duda
No te enfríe el corazón,
Renuévalo a cada hora,
La ilusión se muere
Si se la razona,
Renace cada mañana
Como la aurora.
Amor no me dejes,
Sólo en ti estoy viva,
No quiero partir de aquí sola.
Nora Isabel Viqueira (1956)
Nació en San Isidro, reside en San Clemente del Tuyú
No hay comentarios.:
Publicar un comentario