Pocas veces te visito,
menos de las necesarias.
Te conozco desde antes:
ya no me fascina el bravo rugido
de tu impertinencia
me acostumbré al infinito
de tu presencia
banalicé el misterio
de las cosas que no mostrás
bajo tus eternas capas
siempre creí que encontraría joyas
pero sólo había
chapitas de cerveza.
Amer, dice, te prefiere:
la montaña
siempre estática
es aburrida
y vos, en cambio
siempre amaneciendo
vestida de un nuevo color.
A mí no me conforma tu diferencia
si al final es sólo en apariencia.
Te gusta decorar tus orillas
con el blanco frío de las espinas
para que nadie se olvide
que no sólo te perfuman
los olores del Cocoa bech
esto no es Caribe, bebé
no hay verano que dure para siempre
que no se enteren lxs visitantes
[a ellxs les vendemos
promesas
de felicidad]
que acá también vive
la huella de la muerte
de los cuerpos que flotan
en tu marea de silencio
entre medio de los botes
arrojados desde aviones
sin alas para volar.
FRONTERA
Si mi límite es
tu forma,
tus manos la pluma
que dibuja
mis contornos.
Artífice del modelo
dame alas
dame un vuelo
un sentido de verdad
Invítame a cruzar
tu invisible frontera
navegar tu mar
hasta volverme
perla.
SUEÑO CON
Dormir con los peces
el pelo suelto
dibujando siluetas
como si supiera nadar
Dormir y flotar
con las aguavivas
acariciando con mis tentáculos
en modo de advertencia
a quien pretenda dañar
Dormir azul profundo
dormir fondo de mar.
HISTORIA PIONERA
Se dice que no había
Como hoy
Tanto aparato sofisticado
Y la niñez transcurría
En una historia paralela
Como una aventura verdadera.
Se dice que se jugaba
En los médanos más blancos
Trepando hasta la cima
Y arrojándose con los brazos extendidos
Desde el borde mismo de una cortada
Simulando ser avión y poder volar.
Se dice que la dueña de la hostería
Conservaba las más deliciosas salsas
Enterrándolas en la arena de un preciso lugar.
Se dice que cuando partió de la vida,
tan tempranamente,
Nunca nadie las volvió a encontrar.
Se dice que Don Antonio
Conservaba a pesar de todo el humor alegre
Y se divertía inventando respuestas
A las curiosas preguntas de los huéspedes
¿Cómo se caza
una almeja, Don Antonio?
Fácil.
Hacerle unas buenas cosquillas y, mientras ríe, arrancarle la lengua.
Se dice que no fue fácil, nada fácil
convivir con la desgracia
de empezar a habitar un lugar.
Se dice que una noche de un día de Noviembre
el lamento de un capitán de naufragio
resonaba en las orillas de la extensa frontera-mar.
Se dice que el frío era más frío
la gente era más gente
se dice y se repite que existía c o m u n i d a d
esa ficción de fantasía eterna
que algunos se desviven
aún hoy por rescatar.
Luciana Maxit (1992)
Nació en Santa Teresita, reside en Mar de Ajó
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