CAMINO
Me encontré en el desierto más maravilloso que haya visto, pues, estaba
asombrosamente poblado de todas las bellezas que el mundo puede concebir. Y me
adentré por los senderos, custodiados por jardines espléndidos y animalillos
alados y de bellísimos colores. Al cabo de un instante, crucé un puente de roca
antigua y majestuosa, adornado en sus costados con dibujos e inscripciones
lingüísticas, que únicamente se ven en nuestros sueños más fantásticos, pues
eran indudablemente creaciones del reino celestial, como todo el desierto
mágico. Las aguas del río inferior eran de un verde claro y casi transparente,
y se veían algunos hermosos pececillos. Luego de cruzar el puente me recibió lo
que siempre estuve esperando, el mismísimo dios Sol, que me llevaría por el
camino eterno del aprendizaje.
PERCEPCIÓN DE AÑO NUEVO
Sí he llegado hasta aquí, tiempo y espacio dirán,
es por una razón. Quizás necesite que me lean, y también, quizás, alguien
necesite leerme. Lo que transmito, es un instante, influido por otros
instantes, y preparado para ser captado en el instante tuyo, influenciado ,
como por mí, por tu estado de ánimo y espiritual incluyamos.
Y como ola, viento, fragancia botánica; voy al
mundo, pasando captado por unos, e ignorado por otros. Todos, siendo partícipes
de esta gran aventura tan multiforme, conducidos por un hálito cósmico e
invisible, que rodea nuestras almas únicas, pero más unidas quizás pasados
estos años.
Y la comunión en la causalidad, nos une, y nos sana
para agradecer todos los amaneceres.
LEER LUEGO DEL TRABAJO
Volando por la difusa percepción. Escribo pajaritos
multicolores, que planean sobre un lago de plata líquida y brillante. Algunos
penetran en mi mente, y me susurran aventuras y chismes. Sé que los divulgaré, yo
soy así, como el expansivo viento. Un viento particular y violeta, también un
poco selectivo. El pajarito ya hizo su trabajo, quiere irse, y lo dejo
abandonarme de a poco. Mi mente ahora también está licuada, como una onda unida
a la onda primordial. Ahora soy un espectador minúsculo, dentro de lo inmenso y
expectante ante lo latente, el inconsciente masivo, universal. Camino, me
caigo, resbalo y vuelvo a caminar. La máquina humana me dice que me detenga, me
hace vacilar; pero el espíritu inasible me dice que prosiga. Ya sé que tengo
que trabajar, utilizarme, funcionarme; pero necesito unos minutos de vuelo,
aunque esté en tierra firme. Pero nada garantiza nada. Hoy somos, y mañana,
quién lo sabe. Por eso vuelo con los pajaritos sobre el lago de plata líquida.
SOS VOS
En este
sitio
Debería
estar
Escrito
El
sentido
De
todo.
Pero
no.
Debería
haber
Un
mensaje
Para
vos, y
En tu
idioma.
Pero
no.
Deberían
estar
Las
voces de
La
verdad
Y de
Dios.
Pero
no.
Debería
haber
Una
huella
De tu
desesperada
Urgencia.
Pero
no, de nuevo.
Lo
único
Que hay
acá
Es un
pescador
De
tensión.
No
tengo
Experiencia.
El
alcance
De mi
cosecha,
Depende
de
Muchas
cosas,
Una de
las cuales
Sos
vos.
Facundo
Gauna (1984)

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