María Virginia Bendeck


COLOR CAFÉ

Fue la primera vez
al abrirse la puerta del 66.
La ayudé a bajar, estaba cargada de paquetes con moños.
Tal vez regalos para Navidad.
Delgada y dulce me deslumbró en un instante
y clavé mi mirada en sus ojos café.
¿Existe el amor como en cuento de hadas?
Realmente no lo sé.
Los años nos pasan sin pedir permiso,
lo bueno, lo duro, todo es desafío.
Juegan nuestros tiempos, manejas los sueños
todo va cambiando con el correr de los días
pero el brillo de sus ojos café
aún suben y bajan como aquella tarde tibia
bañada en rocío en aquel cruce del 66.








SEDUCCIÓN

Desenfrenada y desnuda
la ciudad corre
la gente que llega
la viste con gritos, con prisa,
con magia y misterio.
Ascensores que suben
personas que bajan
el día se empaña de angustias y ansias.
Lo vi en la calle
corriendo para llegar a tiempo.
Cruzamos miradas tan solo un momento.
La tarde se pone en mi Buenos Aires amada
cientos de luces la visten
de seducción y calma,
recorro el misterio en el aire
¿Lo veré otro día?, pregunto
Y lo espero callada.








OLVIDOS

La tarde se ha puesto gris. Nubes oscuras se apropian del horizonte.
Plomiza y fría la brisa va trayendo la noche.
Un temblor sin causa me envuelve sigiloso.
Observo, a veces veo.
Nadie en la calle. Poca luz y tenues reflejos en las vidrieras.
Parece un mundo distinto, día y noche,
dos universos, el mismo lugar.
Ellos caminan jugando, gritan, se ríen.
La gente pasa, jamás notan su existencia.
Suben y bajan de los micros en la vieja terminal.
Solo piden una moneda por acarrear el equipaje.
Limpian vidrios en los semáforos:
“No nene, salí de acá,
no me toques el parabrisas que lo podés rayar”.
Como perros de la calle vagabundean entre micro y micro,
entre auto y auto, entre vida y muerte.
No tienen horario. Tampoco escuela, ni ternura,
nunca unas manos sobre sus cabellos al viento.

Se cuidan entre ellos.
Olvidos de adultos en potencia, crecen solos.
Sobreviven en la selva del desinterés,
la discriminación y el egoísmo.
Viven a su suerte.


María Virgnia Bendeck 
Nació en CABA, residió durante algún tiempo en Santa Teresita 

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